"La pedagogía de Rudolf Steiner concibe al hombre como una totalidad física, anímica y espiritual.
Si se estudia lo físico en el hombre, se puede anotar que lo que en un principio se presenta como una unidad indivisible está integrado por tres grandes sistemas orgánicos:
Su parte anímica se manifiesta a través de las tres facultades:
Finalmente lo espiritual se manifiesta en la posesión de un "YO" único e individual.
Cada uno de los tres sistemas orgánicos actua en todo el organismo humano.
Cada sistema tiene su propia relación con el mundo exterior así:
La apreciación de la estructura del organismo humano, con tres sistemas que se interpenetran entre sí y que son a su vez autónomos, sirve de apoyo para la comprensión de la relación entre el desarrollo somático y el desarrollo psíquico-espiritual del hombre, desde su nacimiento hasta su muerte. Esto debido a que el cuerpo en su integridad constituye la base física de la vida anímica del ser humano.
Cada sistema orgánico se relaciona de manera predominante con una de las tres facultades anímicas mencionadas anteriormente.
Este artículo fue publicado en la revista Cuadernos de Micael, Pedagogía Waldorf - Innovación Educativa, segunda edición, año 15, 2003, pág. 21 y 22